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martes, 17 de mayo de 2011

LAS EXPERIENCIAS DE LA VIDA

Cada experiencia de la vida se puede transformar, en un acto de salvación, todo inspirado e iluminado por la vivencia de la Pascua, decía en el Mensaje anterior como las personas que han pasado o vivido experiencias difíciles las convierten en caricias de Dios, seguimos experimentando todavía esas caricias del Beato Juan Pablo II. Continuamos con el mensaje que dirigió en su visita a Chihuahua:
LA FAMILIA COMUNIDAD DE VIDA Y DE AMOR.
3. Queremos contemplar ahora el profundo significado que asume la familia cristiana en los planes de Dios. A ello nos impulsa una vez más la preocupación que sentimos todos en nuestra mente y en nuestro corazón por el mundo de hoy en el que, con frecuencia, la familia está siendo atacada de mil formas diversas. Sabemos de sobra que a medida que se va debilitando el verdadero amor se oscurece también la misma identidad del ser humano. Por ello, siento personalmente la necesidad de repetir lo que ya dije con sincero convencimiento al comienzo de mi pontificado: “el hombre no puede vivir sin amor. El permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente” (Redemptor hominis, 10).
La grandeza y la responsabilidad de la familia está en ser la primera comunidad de vida y amor; el primer ambiente donde el hombre puede aprender a amar y a sentirse amado, no sólo por otras personas, sino también y ante todo por Dios. Por ello, a los padres cristianos os toca formar y mantener un hogar en el que germine y madure la profunda identidad cristiana de vuestros hijos: el ser hijos de Dios. Pero vuestro amor de padres podrá hablar de Dios a vuestros hijos sólo si antes vuestro amor de esposos es vivido, en la santidad y en la apertura a la fecundidad de la unión matrimonial.
4. El amor existente entre los esposos cristianos es una realidad santa y noble. La acción del Espíritu Santo en vuestras personas cuando estáis en gracia os ayudará a entregaros mutuamente, con aquella generosidad sin medida con que “Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5, 25).
Al hablar hoy a las familias católicas de Chihuahua y de México, en este “Día de las Madres” deseo rendir homenaje a la madre, a las mujeres mexicanas y a las de toda América Latina. Con razón se ha dicho que la mujer ha desempeñado un papel providencial en la conservación de la fe de este querido continente.
La experiencia diaria nos muestra que a una esposa cristiana corresponde de ordinario una familia en la que permanece vivo el amor a Dios, la práctica de la vida sacramental y del amor del prójimo. Asimismo la armonía, serenidad y alegría de la vida de familia dependen en gran medida de la mujer, esposa y madre quien, con su intuición, su tacto, su afecto, su paciencia, su generosidad, suaviza asperezas y tensiones. Ella levanta los ánimos decaídos y ofrece un puerto acogedor en el cual refugiarse cuando afloran los problemas en cualquier edad de la vida.
No ignoro el papel a veces heroico que las esposas mexicanas han representado en la vida familiar. Por ello quiero recordar también a los esposos el grave deber que les incumbe de colaborar en las cargas del hogar con su trabajo, no dilapidando el salario, que es un bien para toda la familia, siendo al mismo tiempo fieles a su esposa con un amor único e indiviso, mostrando verdadero afecto y dedicación en la educación de los hijos. ¡La familia se conserva y fortalece gracias al amor!
Continuara…
Que el Señor sea su fuerza y su paz
Pbro. Carlos Felipe Lozano Lara.

EL ANUNCIO

El anuncio ¡RESUCITO! Sigue en pie no solamente durante esta pascua y la de otros años, sino seguirá durante mucho tiempo más, hoy nos toca escucharlo y vivirlo a nosotros. Tantos hombres y mujeres se dejaron cautivar por esta noticia, al grado de convertir los sufrimientos de su propia vida, en caricias de Dios, que compartieron con todos los que se acercaban a ellos, es el caso de nuestro muy amado Beato Juan Pablo II, muchos lo han compartido, bastaba verle pasar para experimentar algo sensacional, era alguien que irradiaba paz, seguridad, protección, luz. Su pontificado se caracterizo por transformar la vida de cuantos lo escuchaban y miraban, uno de los pontificados más largos de la historia y con muchas transformaciones, nuestro estado de Chihuahua, tuvo también la experiencia de escucharlo y verlo, su servidor tuvo la oportunidad de verlo en dos ocasiones, una de ellas en su visita a Chihuahua, me toco participar en la celebración de la Palabra leyendo una intención de la Oración Universal ,y la segunda en la canonización de San Juan Diego, en los dos momentos sucedió algo que no se me olvidara, su secretario me dio las estampas donde venia la imagen de Juan Pablo II y yo las repartí a los que estaban cerca. Cuando estuvo en Chihuahua dirigió unas palabras a los Padres de familia, su visita coincidió con el día 10 de mayo día de las madres. Hoy quisiera compartir con ustedes este mensaje, como un homenaje a su persona con ocasión de su beatificación: jueves 10 de mayo de 1990. “Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron”
1.       Una mujer de la muchedumbre que seguía a Jesús de Nazaret, una de aquellas que escucharon sus enseñanzas, expreso con estas palabras su veneración hacia el  Maestro y su Madre. No es posible separar al Hijo de la Madre ni a la Madre del Hijo. También en las nuevas generaciones de discípulos seguidores de Cristo, van juntos el amor a Él y la veneración y amor a su Madre Santísima. Lo estamos viendo y comprobando en esta noble tierra, que tiene en el amor a Santa María de Guadalupe su centro espiritual, donde todos los mexicanos se sienten miembros de una gran familia.
Esta misma Madre, María, es la que ha traído al mundo a Cristo, el cual se hizo hombre para que nosotros – hijos e hijas del género humano- recibiésemos la adopción de hijos de Dios. Por eso “al llegar la plenitud de los tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer… para que recibiéramos la filiación adoptiva (Gal 4,4.5) Ante este admirable  e irrepetible acontecimiento, en verdad podemos repetir con el salmista: “Se alegra mi corazón, le Señor es la parte de mi herencia” (Sal 15, 9.5).
SAGRADA FAMILIA MODELO DE LAS FAMILIAS CRISTIANAS.
2.       Al nacer de mujer y en familia, el Hijo de Dios ha santificado la familia humana. Por eso nosotros veneramos como Santa a la familia de Nazaret, en cuyo seno “Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (Lc. 2, 52).
Esta familia que veneramos y llamamos Sagrada Familia, permanecerá para siempre como modelo eximio para ser imitado por todas las familias cristianas, aquí y en todas partes, pues el núcleo familiar es aquel espacio en el que se despliega la abundante gracia de Dios, que nos hace renacer en el bautismo.
Queridos hermanos y hermanas: es para mí motivo de gran alegría celebrar esta liturgia de la Palabra con las familias de la comunidad cristiana de Chihuahua, junto con su arzobispo, monseñor Adalberto Almeida Merino, su coadjutor monseñor José Fernández Arteaga, el presbiterio, los religiosos, religiosas y fieles todos. Mi cordial saludo se dirige igualmente a cuantos, junto con sus pastores, han venido aquí desde las diócesis vecinas: Ciudad Juárez, Torreón, Ciudad Madera, Nuevo Casas Grandes, Tarahumara, Hermosillo, Tijuana y otros lugares del norte del país.
De modo especial, mi saludo y felicitación en el Día de las Madres se dirige a todas y cada una de las madres mexicanas. La maternidad es un don sublime que la Iglesia exalta ¿Cómo no habría de hacerlo si cree y reconoce el inicio de la salvación, de su propia existencia, en la maternidad virginal de María Santísima, que engendró a Cristo?....Continuara.

Que el Señor sea su fuerza y su paz
Pbro. Carlos Felipe Lozano Lara.

viernes, 29 de abril de 2011

ALELUYA


¡ALELUYA! Es un término que escucharemos durante  todo este tiempo de Pascua, que se prolongara, por cincuenta días, es lo que llamamos cincuentena Pascual, es  un tiempo de alegría el Señor ha Resucitado y su presencia entre nosotros se prolongara durante todo el año litúrgico, es tiempo de volver a cosechar, de proyectar, es tiempo de retomar lo que se ha recorrido, es tiempo de hacer nuevas todas las cosas, podríamos decir que son las consecuencias de la Pascua. Pero antes de seguir, me he preguntado en esta ocasión que significa la palabra Aleluya, esta es una de las definiciones que se me hace más completa: La palabra aleluya, (←halaluiah (latín)הַלְּלוּיָהּ [Halləluya, Halləlûyāh] ( hebreo), '¡Alaben a Dios! ¡Gloria al Señor!’) ? Es una exclamación de júbilo originaria del judaísmo muy común en esta religión y también en el cristianismo que la adoptó para su uso litúrgico. Para la mayoría de los cristianos, esta es la palabra más alegre para alabar al Señor. Aleluya: adaptación de la expresión hebrea hallet-lu-Yáh, que significa “alaben [ustedes] a Yah” o “alabad a Yah”. "Hallel" expresa a su vez no solo alabanza a, sino "loor a", término que solo aplica a personas de altísima dignidad y en su sentido más estricto solamente a Dios. Es una expresión que establece que solo a Él pertenece el loor (elogio). Los hombres pueden expresarse alabanza entre sí mismos, pero loor solo aplica a Dios por lo que "aleluya" en su sentido más profundo traduce: "loor al único que existe en sí mismo (Yah)/ Yah: abreviación poética del nombre divino, Yahveh.  Así podremos entender porque utilizamos esta expresión, a Él es el único que le debemos honor y gloria. Pero ¿Cómo vivir la Pascua en nuestras vidas? ¿Cómo hacerla realidad? ¿Qué pasos hay que dar? Y me parece que estas preguntas las iremos contestando conforme van pasando cada uno de los domingos, después de haber pasado por la cuaresma, de haber experimentado y encontrado a ese Dios Padre misericordioso, después de experimentar la libertad, de no vivir atados al pecado, ahora comienza nuestra nueva vida. Dice un autor llamado Jorge A. Blanco del departamento de audiovisuales Editorial San Pablo: “Tal vez, necesitamos despertar más nuestro deseo de verdad. Desarrollar esa sensibilidad interior que todos tenemos para percibir, más allá de lo visible y lo tangible, la presencia del misterio que sostiene nuestras vidas. Ya no es posible vivir como personas que lo saben todo. No es verdad. Todos, creyentes y no creyentes, ateos y agnósticos, caminamos por la vida envueltos en tinieblas. Como dice Pablo de Tarso, a Dios lo buscamos “a tientas”. Sensibilidad es algo esencial, esto nos hará ver nuestra propia realidad y a partir de ella, iluminada por Dios con su presencia, con su palabra, podremos hacer nuevas todas las cosas, toda realidad por muy difícil que sea. En los mensajes de cuaresma invitaba a que hiciéramos un examen de conciencia, dando unos pasos sencillos, que comenzaban con la revisión de nuestra vida, para poder detectar como es que nos alejamos, ahora será ver esa misma vida pero para ver cómo podremos regresar.  En la homilía del domingo pasado los invitaba a soñar en grande aunque comenzáramos en pequeño y este sería el primer paso, ¿Qué quiero lograr? ¿A dónde quiero llegar?  ¿Cómo lo voy a lograr? ¿Qué pasos concretos puedo dar? ¿Cuándo voy a comenzar?, pero agrégale, constancia, perseverancia, paciencia, alegría, entusiasmo, fuerza. Todo esto y otras cosas, que ustedes podrán encontrar por su cuenta, nos pueden ayudar para comenzar un nuevo camino. En este tiempo en el ahora de nuestra vida todo puede ser nuevo, no dudemos de Dios, Él ha logrado hacer nuevas todas las vidas de aquellos que confiaron en Él. La muestra más palpable de ello, es todos los hombres y mujeres que a través de la historia han llegado a los altares, los más cercanos a nosotros: San Pedro de Jesús Maldonado Santo Chihuahuense y el tan querido Papa Juan Pablo II que hoy será declarado Beato, hombres que no dudaron de Dios, nosotros al igual que ellos podemos llegar al mismo lugar.
¡Feliz Pascua! ¡Aleluya!
Que el Señor sea su fuerza y su Paz
Pbro. Carlos Felipe Lozano Lara.

XII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2026

  Hermanos, al contemplar la realidad del mundo y las muchas contradicciones que nos rodean, puede surgir en nuestro corazón una pregunta pr...